¡Alquila este INCREÍBLE apartamento de 2 dormitorios en Tokio! (¡Ofertas limitadas!)
¡Alquila este INCREÍBLE apartamento de 2 dormitorios en Tokio! (¡Ofertas limitadas!) - ¡Ojo, una reseña REAL, con todo y sus "peros"!
¡Ay, Dios mío, Tokio! Solo la palabra ya evoca imágenes… ¿De neones brillantes? ¿De trenes bala? ¿De gente ultra estilosa que te da un poco de envidia? Pues bien, me lancé a la aventura y, obviamente, me alojé en un lugar que prometía ser… ¡increíble! ¡Y aquí va mi review, sin tapujos! (Advertencia: soy un poco exagerada y me encanta el drama. ¡Prepárense!)
Primero, lo básico (¡y lo crucial!):
- Accesibilidad: Aquí es donde me pongo seria (pero solo un poquito). ¿Sillas de ruedas? No tengo, pero me preocupo por todos. El anuncio dice “Facilidades para huéspedes discapacitados”. ¡Bien! Aunque, siendo honestos, Tokio a veces es un laberinto para cualquiera, así que investiguen bien antes de lanzarse.
- Internet: ¡WIFI GRATIS EN TODAS LAS HABITACIONES! (Grito de alegría en castellano). ¡Y en las zonas comunes! ¡Gloria a los dioses de la conexión! Internet [LAN] también disponible… para los frikis de la conexión cableada, supongo. Importante: ¡necesitas internet para todo en Tokio! Traductor, mapas, ¡chatear con tu mamá para decirle que estás viva!
- Limpieza y seguridad: ¡Esto es lo que DEBERÍA importar más ahora! ¡Y lo que más me preocupaba! ¡Y… respiramos aliviados! Productos de limpieza antivirales, desinfección diaria en áreas comunes, personal entrenado… todo en orden. ¡Y manos con gel hidroalcohólico por todas partes! (Que no falte, por Dios). La habitación se supone que la desinfectan entre estancias… ¡Crucemos los dedos! Hay caja fuerte, alarmas de humo, y en teoría, seguridad 24 horas. CCTV… sí, por todas partes. Y, bueno, ¡en Tokio lo necesitas, la verdad!
¡Ahora, el mundo del "relax" (¡o el intento!):
- Spa y sauna: A ver, ¡lo principal! ¡Necesito descomprimir después de meter 100.000 fotos en un día! Spa/Sauna, sauna, baño de pies… ¡Me lanzo! ¿Piscina con vistas? ¡Uuuh! ¿Gimnasio/fitness? ¡Quizás lo use… después del spa! (Vale, no lo usé. ¡Demasiado cansancio!).
- Masajes, envolturas corporales, exfoliación corporal (¡ay, qué lujo!)… ¡No me lo pierdo! ¡Soy una esponja de mimos! ¿Lo bueno? ¡Después de un masaje, el mundo se ve mejor!
¡Comida (¡la parte más importante, claro!)!
- Restaurantes: ¡Muchos! Menú a la carta, buffet, comida asiática, internacional, vegetariana… ¡De todo! ¡¡Y un bar!! ¡¡Un bar con happy hour, incluso!! (¡Ojo, que el happy hour es sagrado!).
- Desayuno: ¡Buffet! ¡Con comida asiática y occidental! ¡Y me podía traer el desayuno a la habitación! ¡Con opción de comida para llevar! ¡Para no perder tiempo! ¡Me encanta esa opción!
- Comida y bebida en la habitación: Servicio de habitaciones 24 horas. ¡Por si te da un antojo a las 3 de la mañana! ¡O si te da la pereza de salir! ¡Botella de agua gratis! ¡Y a veces, hasta una pequeña selección de aperitivos en la habitación!
¡Servicios y comodidades (¡lo que hace la vida más fácil!):
- ¡Ascensor! (¡Aleluya!). ¡Y un mostrador de conserjería! ¡¡Siempre útil!!
- Cambio de divisas, cajero automático, lavandería, tintorería, consigna de equipaje. Básico, pero necesario después de pasear por Tokio con maletas.
- Climatización en zonas comunes, ¡imprescindible en verano!
- Tienda de conveniencia. ¡Para esas compras de medianoche! (¡Ramens y Kit Kats, por favor!).
¡Y, para los peques (¡si te los llevas, que ya es valentía!)!
- Servicio de niñera. Mmmm… interesante.
- Instalaciones para niños, menú infantil. ¡Bien pensado!
- ¡¡Familiares/Amistosos!! ¡¡¡IMPORTANTE!!!
¡En la habitación (¡mi refugio!):
- ¡Aire acondicionado, ¡porque Tokio en verano es el infierno!**, *WiFi gratuito* (Yay), cama extralarga, bañera/ducha separadas, albornoz y zapatillas… ¡la comodidad!
- Caja fuerte en la habitación: ¡Indispensable!
- Minibar, cafetera/tetera, ¡para empezar el día con energía!
- Televisión con canales por cable/satélite, ¡por si te aburres! (¡Cosa que dudo estando en Tokio!).
- ¡Y lo más importante: ventanas que SE ABREN! ¡Aire fresco! (Aunque, a veces, el ruido de la ciudad… ¡pero es parte del encanto!).
¡Y para rematarlo (¡lo que no está tan pulido!):
- El desayuno: ¡El buffet! ¡Bien! Pero… ¿quizás un poco repetitivo? ¡Y a veces un poco "soso"! Quizás una mejora en la variedad (¡y más fruta fresca, por favor!).
- El idioma: ¡Aunque el personal es amable, a veces la barrera del idioma es… divertida! (Y frustrante). ¡Pero, hey, es Japón! ¡Aprende algunos saludos básicos!
- Las vistas: ¡Depende de la habitación! ¡No esperes una vista al Monte Fuji desde la ventana de tu baño! Pero, ¿quién necesita vistas cuando estás en Tokio?
Conclusión (¡la hora de la verdad!):
¡A pesar de algunos "peros" insignificantes, ¡me encantó! ¡El apartamento es espacioso (¡cosa rara en Tokio!), limpio y cómodo! La ubicación es buena (¡¡cerca del metro, que es VITAL!!). ¡El personal es amable! ¡El spa es… divino! Y con el wifi gratis, ¡pude subir fotos y chatear con mis amigas contándoles lo increíble que era todo! (Y, de paso, presumir un poco).
¡¿Recomendación?! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SÍ!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡Y OJO! ¡Ofertas limitadas, dicen! ¡¡Así que reserven YA!! ¡No se van a arrepentir, en serio! ¡Tokio es una experiencia única! ¡Y tener un lugar cómodo y seguro donde descansar es… INVALUABLE!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡CORRE A RESERVAR ANTES DE QUE SE AGOTEN LAS OFERTAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡Dormi en Tailandia por UN PRECIO IMPOSIBLE! Habitación Doble en HOTDEAL Senior Dormitory¡Ay, Dios mío, Tokio! ¡Ya estoy aquí! No puedo creerlo, pero aquí estoy, en mi increíble apartamento de dos dormitorios, bueno, "increíble" después de que luché con la llave por 10 minutos y me di cuenta de que la cerradura es… digamos, "vintage". Pero, ¡es Tokio! Y aquí está mi itinerario… o, lo que creo que será mi itinerario, porque, seamos sinceros, soy terrible con los planes.
Día 1: La Gran Inmersión (y el Jet Lag)
7:00 AM (teóricamente): ¡Despertar! O, lo que sea que se llame despertarse después de 14 horas de vuelo y cinco tazas de café que no funcionaron. El jet lag es real, amigos. Muy real. Lo siento por el botones del hotel, que parecía un muñeco de nieve.
8:00 AM: Intento de desayuno en el apartamento. Comida de conveniencia japonesa, creo que se llama. (Una caja de cosas con un montón de letras raras y un pequeño tenedor de plástico, pero ¡wow!, que buenas). Mi objetivo es no parecer totalmente idiota al intentar entender el menú. ¡Suerte a mi!
10:00 AM: ¡Shibuya Crossing! ¡El cruce más famoso del mundo! ¡Ahí voy! (Intentaré no perder la mochila y terminar en el centro de la ciudad sin mi). La multitud… es una locura. Es como un hormiguero humano. Me siento como un pez nadando contra la corriente, pero es…emocionante. ¡Lo logré, no me atropelló ningún coche! ¡Victoria!
12:00 PM: Ramen. ¡El ramen! Busco un lugar con gente loca y que tenga una larga fila. ¡Es la señal! De inmediato, me encuentro con un restaurante que huele a gloria. El caldo, la carne, los fideos… ¡Oh, por Dios! Debería haber pedido un segundo tazón.
2:00 PM: Exploración de Harajuku. ¡El paraíso de la moda excéntrica! Esperaba ver a las chicas con atuendos increíbles, pero todo eso fue hace 10 años, no, no me equivoqué. Ahora, solo había un montón de adolescentes comprando los dulces…y yo. Me encontré con un par de tiendas increíbles, con todo tipo de cosas raras. Incluso una con peluches gigantes y… ¡un disfraz de Pikachu! ¡Pensé en comprarlo!
5:00 PM: Intento desesperado de descifrar el sistema de metro. (¡Ay, Dios mío, es una pesadilla!). Me perdí dos veces. El mapa, los colores, las líneas… ¡Es todo demasiado! Afortunadamente, hay gente amable dispuesta a señalarme la dirección correcta. ¡Gracias, Tokio!
7:00 PM: Cena en un izakaya (taberna japonesa). ¡Lo que sea! Un poco de tempura, un poco de sake caliente, un poco de… no sé qué, pero ¡está delicioso! Termino hablando con un grupo de oficinistas borrachos. ¡Qué buena gente! Parece que estamos todos de acuerdo en que el mundo es una locura… y probablemente necesitemos más sake.
9:00 PM: Misión: caer agotado en la cama. Rezando para que el jet lag no me ataque de nuevo.
Día 2: Cultura, Arte y… ¡Gatos!
8:00 AM: Desayuno en el apartamento, intentando no quemar el microondas. (No lo logré).
9:00 AM: El Mercado de Pescado de Tsukiji. ¡El espectáculo de atún! ¡No puede ser! Era más intenso de lo que esperaba. ¡El olor a pescado fresco, la energía! ¡Es increíble! (Y, de nuevo, me sentí un poco fuera de lugar, un poco como un turista atontado, tomando fotos con mi teléfono).
11:00 AM: El Palacio Imperial y sus jardines. Un poco de calma después del caos del mercado. Jardines hermosos, silenciosos, y… ¡un alivio para mis ojos!
1:00 PM: Almuerzo en Ginza. El distrito de las compras de lujo. ¡No, no puedo permitirme nada aquí! Pero, sí, un buen café y un sándwich.
2:30 PM: Festival de Tokio. ¡No me lo esperaba! Me topé con una feria callejera. ¡Comida de todo el mundo, música, gente bailando! ¡Wow! ¡Qué ambiente! Comí takoyaki (bolas de pulpo), ¡y me encantaron!, ¡hasta que me di cuenta de que el pulpo estaba vivo! ¡Auch!
5:00 PM: ¡Gatos! ¡El café de gatos en la ciudad! ¡Qué genial! ¡Bebiendo mi café y acariciando gatos! Perfecto. (Traté de no ser el tipo raro que agarra a todos los gatos y los abraza).
7:00 PM: Cena en Shinjuku, en un lugar que me recomendaron. Un restaurante con vistas a la ciudad. ¡Guau! las luces, los edificios… ¡Espectacular!
9:00 PM: ¡Karaoke! ¡Me da pánico! Pero, ¡tengo que probarlo! (Probablemente terminaré cantando fatal, pero… ¿a quién le importa?).
Día 3: Templos Antiguos y…¡Adiós!
8:00 AM: Último desayuno en el apartamento. (¡Intentando no derramar café sobre mi equipaje!).
9:00 AM: Asakusa y el Templo Senso-ji. ¡Un lugar increíble! Me sentí como si hubiera viajado en el tiempo. El olor a incienso, los colores, la gente rezando… ¡Todo!
11:00 AM: Exploración de la zona de Asakusa, tratando de evitar las tiendas de recuerdos para turistas. Encontré joyas ocultas: pequeñas galerías de arte, tiendas de artesanía local, y… ¡helado de matcha! Necesito más!
1:00 PM: Almuerzo en un pequeño restaurante local. El personal no hablaba inglés, yo no hablaba japonés… ¡fue una experiencia! Pero, ¡la comida era deliciosa! Y todos reímos.
2:30 PM: Empaquetando mi equipaje. (intentando no llorar).
4:00 PM: ¡Última caminata por Tokio!
6:00 PM: De camino al aeropuerto… con el corazón roto por dejar esta ciudad loca y maravillosa. ¡Adiós Tokio! ¡Volveré!
¡Y bueno, eso es! (Más o menos). Probablemente cambie de planes cien veces. Haré mil tonterías. Me perderé en el metro un millón de veces. Pero, al final, ¡eso es lo divertido! Tokio, ¡prepárate para mí! (Y a mi jet lag, que probablemente nunca me abandonará por completo).
¡Arenas Hotel Italia: ¡El Paraíso Italiano que Debes Descubrir AHORA!¡¿De verdad es INCREÍBLE este apartamento?! ¿Porque, ya sabes... Tokio es Tokio...
¡JA! A ver, INCREÍBLE, INCREÍBLE... es decir, no te esperes un palacio de Versalles, pero... ¡ojo! Cuando vi las fotos por primera vez, me dije: "Uy, esto... parece... normal". La verdad es que la iluminación es clave. Si te da el solecito, tiene MUCHO encanto. Es como… un gato. Al principio, no le haces mucho caso, pero luego, con el ángulo de luz correcto, ¡ay! Lo quieres abrazar. Y sí, Tokio es Tokio. O sea, olvídate de metros cuadrados a lo bestia. Aquí lo "increíble" es que ¡¡¡es funcional!!! Y, para los precios de Tokio, es una ganga. O eso, o me resigné y ahora me encanta, ¡vete a saber!
¿Hay lavadora? ¡POR FAVOR, dime que hay lavadora!
¡UUUUFFFF! Mira, te entiendo PERFECTAMENTE. Llevo, no sé, ¿unos diez años viviendo a base de lavanderías automáticas. Es un drama existencial. La respuesta... es... a medias. Hay un espacio para lavadora, pero... ¡no hay lavadora! O sea, tendrás que buscarte la vida. Hay lavanderías cerca (¡amen!), pero… (suspira dramáticamente). Me tocó una en la que el secador me quemó un jersey que me encantaba. ¡UN J-E-R-S-E-Y! Y por eso... prefiero no hablar del tema. Así que… prepárate para la aventura, o… ¡Lávate a mano como un samurái moderno!
¿Cómo es la cocina? Porque, ¿quién viaja a Japón y no quiere cocinar algo de fideos instantáneos a las 3 de la mañana? (Es una necesidad vital...)
La cocina… es… ¿cómo decirlo sin sonar exagerado? Es… "eficiente". Pequeña, por supuesto. Pero, ¡ay, qué gusto que se han puesto la pila de buenas intenciones! Tiene lo básico: una encimera, un par de fuegos, un frigorífico… pequeño, pero funcional. Yo, personalmente, me he hecho unos ramen nocturnos que, créeme, han salvado mi alma. Eso sí, olvídate de hacer paella para 20. Aquí, la clave es la organización. Y la creatividad, porque el espacio es... valioso. Pero, hey, ¡es Tokio! ¡La creatividad es lo nuestro! Y si no, ¡siempre está el 7-Eleven para esas emergencias de medianoche! ¡Yum!
¿Está bien comunicado con el transporte público? Porque, a ver, ¿para qué quiero un apartamento en Tokio si no puedo moverme?
¡BUENA PREGUNTA! Porque, a ver, vivir en Tokio y no usar el metro… es como ir a Italia y no comer pasta. IMPOSIBLE. Te diré la verdad: La ubicación es… aceptable. No está justo al lado de la estación principal, pero tienes acceso a varias líneas de metro y tren. Eso sí, prepárate para caminar un poco. A veces crees que estás a la vuelta de la esquina, y... ¡sorpresa! Hay que andar un buen trecho. Pero, ¡es Tokio! ¡Siempre hay algo que ver, tiendas, puestos de comida...¡La vida! Una vez, me perdí camino a casa y acabé en un festival de yakitori. ¡Me morí de gusto! Así que… ¡a caminar, exploradores! ¡El metro es tu amigo, pero las piernas también!
¿Es ruidoso? ¡Porque, en serio, el ruido me vuelve loco! (Y necesito dormir…)
¡AH, EL RUIDO! ¡El gran tema! Depende. Depende MUCHO de la ubicación exacta del apartamento. Te diré que yo, en mi primer apartamento en Tokio, ¡creía que vivía DENTRO de un motor de avión! ¡Era HORRIBLE! Este… es mejor. No diría que es silencioso, eh. Tokio no es silencioso. Siempre hay algo, ¡¡¡siempre!!! Gente hablando, coches pasando, algún perro ladrando… Pero, normalmente, es bastante tolerable. Eso sí, si eres de sueño ligero… ¡lleva tapones! Y reza por no tener vecinos ruidosos. Porque, créeme, he tenido vecinos… ¡¡¡para olvidar!!! Así que, prepara tus tapones y… cruza los dedos. Buena suerte.
¿Tiene WiFi? ¡Porque... Internet es la vida! (Vale, exagerando un poco...)
¡WIFI! ¡La sangre que corre por las venas del siglo XXI! ¡Sí, sí, SÍ! ¡Hay wifi! Pero… (siempre hay un "pero", ¿verdad?). La velocidad… es… "típica de Tokio". No esperes maravillas. Es suficiente para navegar, ver vídeos, hacer videollamadas... A veces, si hay mucha gente conectada (que, en Tokio, siempre hay gente conectada), puede ir un poco… a trompicones. Pero, en general, funcional. Yo, personalmente, me he montado una fiesta de Netflix más de una vez. Eso sí, si eres un gamer profesional que necesita una conexión de la NASA… quizás deberías plantearte otra cosa. Pero para el día a día, ¡cumple su función! ¡Yupi!
¿Aceptan mascotas? ¡Porque mi perrito/gato/hámster es mi familia!
¡AH, el amor! ¡El amor incondicional de nuestras mascotas! Aquí la cosa se complica un poco. Por lo general, en Tokio, encontrar apartamentos que acepten mascotas es… un desafío. Literalmente. Es como buscar el Santo Grial. Así que… tendrás que preguntar directamente al dueño. ¡No te fíes de las fotos! A veces, ponen fotos de gatitos monísimos para atraer, pero… ¡luego no aceptan mascotas! Mi consejo: sé honesto. Pregunta. Y reza porque tu mascota tenga suerte. Porque, en serio, ¡necesito saber si aceptan gatos!. ¡Porque tengo un gato que es *el* gato!